El Estado avanza sobre nuestros bolsillos pero se borra de los problemas sociales
Escuchá el comentario de Alejandro Colussi
Mientras el Estado avanza más sobre el bolsillo de las personas, se desentiende la problemática social. Si hay un flagelo que está atemorizando al mundo no solo por los daños físicos, psicológicos y los efectos colaterales que tiene el narcoterrorismo, es justamente las adicciones a las drogas.
El Estado, en vez de involucrarse fuertemente y promover ámbitos privados y públicos para poder trabajar sobre esas afecciones, reconoce su fracaso, lo asume, se desentiende del problema despenalizando el consumo de estupefaciente para cierta elite o hasta llegar a legalizarlo.
El Estado frente al fracaso que significa esa brecha educativa que es mucho más profunda que la brecha económica, pero que indudablemente van de la mano, en vez de confluir y atacar esa problemática social se desentiende: que los chicos de primer grado no repitan.
El Estado frente a situaciones de la nueva problemática en materia sanitaria, como lo son las enfermedades relacionadas a la salud mental, se desentiende. Hablo del Estado, no de una administración gubernamental. Y hemos retrocedido tanto en materia sanitaria que volvemos a tener enfermedades que creíamos que el mundo las había dejado atrás.
El desentenderse de estas problemáticas significa que el Estado en el fondo no le interesa el tema de la seguridad, seriamente. No con la varita mágica de solucionarlo de la noche a la mañana sino trabajando mancomunadamente si hacemos las cosas bien el día de mañana nuestros hijos y nietos vivan en una sociedad mejor.
Mientras tanto, cada uno de nosotros tratando de sobrevivir, a duras penas, como podamos. Es necesario que el Estado avance sobre las problemáticas sociales de la misma forma, correlativamente, de cómo avanza sobre nuestros bolsillos.




