Cuando el pasado vuelve en forma de libro
Se me acercó en la estación de servicio, donde desayuno cada mañana de mi vida. Saludó entre respetuoso y avergonzado por incomodarme, y una vez que se sentó empezó un relato que casi termina en llanto. Reconozco que me molesta que "me jodan" con temas de la radio cuándo estoy en un lugar público, sobre todo sí estoy con mis hijos.




